Virus
¿Qué sentido tienen hoy las palabras entrelazadas que erguían mi valor y confianza para seguir adelante? “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” cuando es precisamente el andar lo que me niega la realidad, una realidad que huele a muerte, a miedo, a incertidumbre. Estoy aquí, estoy viva, respiro, duermo, sueño, despierto, riego las plantas, mientras recuerdo que tienen sus propias historias, que no se inmutan por el contagio, que siguen floreciendo con Sol y Luna; preparo café. Aún tengo antojos, aún tengo esperanza. Sigo, como las plantas, dejando a la vida ser en mí, sigo con los planes que avanzan por su propio afán. Los gatos maúllan cuando me ven, cuando escuchan el sonido de una lata, cuando salgo a tomar Sol, se restriegan en mis pies, me miran, coquetean, cada uno con su carácter, se echan a mi lado, tampoco les preocupa el virus, pero saben de mis dudas, de mi inquietud. Los astros confabulan a mi favor y en mi contra. En ese orden celeste to...