Muerte de mi vida
![]() |
| Muerte de mi vida, |
Muerte, bendita muerte, como fiel acompañante, me ves desde tu frío, viejo y negro sillón, cómoda en tu singular misión y abandonada en la rutina te acercas a mí otra vez tomando a mi hijo como mensajero, que al encontrar el amor te encontró también en el eco de sus besos y abrazos.
Me llamas a tu encuentro y respondo con obediencia. Susurras a mi oído palabras que no entiendo, me llamas, me empujas, me pinchas el corazón con tu afilada guadaña y, sonriendo otra vez, te reconozco, me acerco y me inclino ante ti, eres tan mártir como yo, tan sola como yo, tan simple como yo, que creo que tú eres yo y soy yo tú.
Fina muerte, ayer te vi, eras la luz, el humo, las miradas. Estabas dentro y estabas fuera, en mi piel, en mi sangre, en mi hijo, con él, sin nosotros y por un momento me dio miedo, te desconocí.
¿Dónde nos conocimos y dónde nos olvidamos? ¿Acaso no hay muerte entre nosotros? Juventud y alegría juntas, promesas que matas cada día con singular belleza, con ausencia, con melancolía, con ayeres sepultados en el horizonte.
Olvidando igual las recientes promesas.
Me hiciste un favor matando mis ilusiones y fortaleces mi alma con el bienvenido desapego, lo que no sé aún es porque lloro, lo que aún no sé, es porqué duele.
Vida y muerte en un eterno vals, tu vida y mi muerte danzando con pedazos rotos de corazón, de hígado y carne desgajada, que al caer florecen, después de ser su propio alimento.
Como fiel compañera, segando desatinos permaneces a mi lado. ¿Cómo decirlo? ¿Cómo gritar lo que eres para mí? ¡Miren!, ella está mi lado, ¿no ven su oz?, ¿no sienten su presencia? brazo con brazo, aliento con desaliento, aquí mismo, allá, es igual.
Muerte, bendita seas, ¡saber de ti hace soportable la existencia!
¿Cómo sería la vida sin ti? ¿Quién se llevaría la podredumbre de los vivos? Quién mataría el placer, el gozo, la diversión para poder resucitarlos en nuestra ilusa idea de estar vivos...
2006
Vienes a mí otra vez atraída por el olor fétido de alrededor, lenta, segura como siempre, con tu tierra húmeda y oscura, con soledad añeja, llegas y con tu aliento atroz, suave y poderosa a la vez comienzas a desmenuzar mi vida, ya demasiado echada a perder, no te inmutas, nada te sorprende, sabes tu oficio.
El filo de tu oz comienza separando lo que aún permanece intacto, lo profundo, de lo que ya se pudre de puro hastío, sólo tú, bendita compañera, sólo tú puedes hacerlo.
Te detienes a mi lado, detrás y delante de mí, rodeas mi carne y la haces renacer de nuevo cuando arrancas de mi alma gemidos de dicha y dolor, vas renovando la sustancia de mi ser. Tal y como sucede en tus entrañas, la vida se transforma.
Me tomas una vez más ¿Cuántas más necesito para abandonarme en tu oscura mirada?
Como deseo colgarme de tus huesos, desatando los hilos de mi impaciencia. Como deseo que tú me mires y me acunes y me susurres al oído esas palabras que no entiendo pero que reviven mi corazón paralizado por una realidad supuesta, por un dolor amargo y viejo, tan viejo como tú. ¿Qué debo hacer para abrazarte y tenerte?
Cuando creo que te alcanzo te lanzas a la oscuridad de mis desaciertos y los pintas con el polvo que desprendes con cada movimiento, con cada paso y ya no sé en qué te conviertes, si desapareces o desaparezco yo.
Eres buena conmigo, me llenas el pensamiento de muerte y desaparecen mis miedos. Haces tanto espacio que la vida se retuerce de felicidad y llanto, de aliento y sosiego, ahora te conozco más, ahora te pertenezco más, ahora ya no hay pena ni dolor.
Te alejas y me siento sola. No estás, ¿acaso eres vulnerable también? ¿por eso es que te alejas?¿mueres también?
Te vas y dejas a medias mi muerte de los 42, me dejas arreglándome sola con mi vida, no resisto reprochar tu ausencia.
El dolor me lacera, y tú, ¿a dónde te vas?. si tan solo pudiera fundirme contigo en la balanza de la existencia, si no fuera tan fácil quererte, si tan solo pudiera morir con paso lento en la oscuridad de tus ojos.
Mis pezones endurecen cuando regresas, tu disfraz de amante, dulce, inmortal, en mi copa de vida la luz emana transformada en ansia y deseo, en pasión renacida que envuelve mi mundo con un velo de amor y vida, de oscuridad prístina que me eleva al cielo y me obliga a bajar al mismo tiempo, me aprisiona y me examina, recorre mi pubis a velocidades desconocidas, muerte, bendita, que me matas sin matarme y me avientas al mundo desnuda en cuerpo y en alma, no te vayas tanto, no te vayas lejos ¡te necesito para vivir!
2010.

Comentarios
Publicar un comentario